jueves 08 de diciembre de 2022 - Edición Nº1464

Últimas noticias | 7 oct 2022

Gimnasia – Boca: el regreso de la “maldita policía”

La policía de la provincia de Buenos Aires volvió a ser noticia por la brutalidad de su accionar. Reprimió desaforadamente en La Plata con una inusitada cantidad de gases que terminaron con la vida de un hombre de 57 años por un paro cardiaco. Un regreso al pasado de la fuerza menos respetada y más temible de la seguridad.


Todos corren tratando de encontrarse con el aire puro. Ese que no abunda ni dentro ni fuera de la cancha, a pesar de la apertura que significa un estadio enclavado en el corazón del espacio verde más importante que tiene la ciudad. Adentro es un descontrol. Afuera ni hablar. En el medio la gente es, otra vez, víctima de la represión policial de “la Bonarenese”, la policía menos confiable y más corrupta de todo el país.

Los incidentes que se registraron en el Gimnasia-Boca que podía definir el campeonato sacó a relucir lo peor de una de las instituciones más desprestigiadas del país. La brutalidad para reprimir solo podría confundirse con el goce que les produce a los agentes hacerlo. La infinidad de gases lacrimógenos que se tiraron son un reflejo fiel de quienes hacen gala del abuso de autoridad y lo disfrutan. Si no, ¿Cómo puede entenderse que un policía le dispare a quemarropa a un camarógrafo para que no muestre su accionar? Accionar más emparentado con un delincuente que con el de alguien formado para proteger a la sociedad.

La “maldita policía”

La Bonaerense es un mundo en sí mismo. Es la fuerza con más efectivos e igual cantidad de denuncias por corrupción. Miles de agentes han sido exonerados a lo largo de los años por constatarse de sus actividades delictivas mientras ejercían la profesión.

Tal fue el descontrol de la policía de la provincia mas importante del país, que ante tamaña cantidad de actos delictivos que ellos mismo desarrollaban en la década del 90’ le valió tener el mote de “maldita policía”.

Se la bautizó así debido a los robos, crímenes y secuestros por encargos y mafias que ellos mismos componían y regenteaban amparándose en la pertenencia en la fuerza.

El asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, la masacre de Wilde, la desaparición de Jorge Julio López y los asesinatos de los piqueteros Kosteki y Santillán son apenas de los casos más recordados mediáticamente que nos permiten ejemplificar como accionaba la “maldita policía”. El abuso de poder, las muertes por encargo y la delincuencia por dinero eran apenas muestras diarias de lo que la bonaerense podría hacer en un abrir y cerrar de ojos.

Hoy, a dos décadas de mucho de esos ejemplos, la sociedad está consternada por su vuelta. La “maldita policía está de nuevo entre nosotros, ¿Quién podrá frenarla?

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias