martes 09 de agosto de 2022 - Edición Nº1343

Actualidad | 28 abr 2022

Gordofobia: la discriminación medida en kilos

El caso de una joven que para entrar a trabajar en una Aerolínea debía “bajar unos kilos” expuso los parámetros que buscan determinadas empresas para contratar a sus empleados. Problemas en la alimentación y destrucción de la autoestima.


 

Josefina Macchi habla perfecto ingles. Es rubia, tiene un bello rostro. Es desenvuelta y expresa con claridad sus ideas. Hace un tiempo fue víctima de discriminación. “Menos mal que tengo las cosas claras y a mí no me afecta lo que piensen de mi cuerpo, pero cuento lo que me pasó para que ser flaco no sea una condición para conseguir trabajo”, explicó en una entrevista que brindó al canal C5N.

“Lo que le pasó” fue que la discriminaron por gorda. En realidad, por no cumplir con los requisitos de cuerpo estándar que la Aerolínea Emirates requiere, por lo bajo y sin hacerlo de manera pública ni solicitarlo en los requisitos que publicó, para ser Tripulante de Cabina, el puesto por el que Josefina se acercó a concursar.

La joven, de 25 años, contó que había estudiado para ser tripulante de cabina y fue a una entrevista que buscaba azafatas para la aerolínea. Pese a su buen desempeño en la entrevista y en particular en inglés, no fue seleccionada para la siguiente etapa.

Cuando le consultó a la reclutadora qué "podía mejorar para la próxima". La respuesta fue: "Honestamente, tenés que perder peso" y "volvé en seis meses, sos muy linda, tu nivel de inglés es muy bueno, pero tenés que bajar de peso"

Josefina, ni la primera ni la última

Las empresas suelen mencionar palabras como inclusión, desarrollo, imagen o capacidad como elementos determinantes a la hora de explicar la base del crecimiento y el éxito. Claro que en eso “ítems fundacionales” no exponen que los estereotipos buscados son los que imponen la sociedad.

La mujer asociada al éxito debe ser alta, flaca, con un físico privilegiado y el hombre ser con cara perfecta y músculos de acero. La capacidad laboral lógicamente que es fundamental para conseguir un empleo, pero el aspecto físico no deja de ser una traba para aquellos que no cumplen con los parámetros sociales impuestos y que, supuestamente (‘), van derribándose.

Ser gordo en el mundo de hoy es igual de cruel y discriminativo que años atrás, aun cuando un sector de la sociedad quiera disimularlo o evitarlo. Los problemas alimenticios están ganando cada vez más espacio por la forma de vivir que tenemos y las grandes empresas, que se jactan de ayudar en la inclusión a través de sus programas sociales, no hacen más que discriminar, muchas veces, con sus requerimientos laborales.  

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