martes 09 de agosto de 2022 - Edición Nº1343

Actualidad | 13 abr 2022

Del default a ser (casi) potencia: ¿el plan de Israel es aplicable en Argentina?


La inflación parece ser un tema sin solución para los políticos argentinos. Acaso por ello es que el nivel de vida de los habitantes del país se deteriora día a día y vivir en una de la república de mayor riqueza natural en el continente americano se volvió prácticamente imposible.

La inflación se quedó y creció deliberadamente desde 2018 en adelante y ni macristas ni kirchneristas lograron bajarla. Con diferentes recetas y un sin numero de fallos reiterados, el país deambula entre la pobreza, la indigencia y los aumentos que parecen tener como destino final una estampida hiperinflacionaria como la de décadas anteriores.

En el afán por intentar resolver este problema neurálgico para los argentinos, se han buscado diferentes modelos que han fracasado. En los últimos días, se le sumó al banco de pruebas la “experiencia Israel”, que ha sido tan difícil como fructífera.

Guerra, depresión y crecimiento

las guerras de 1967 y 1973 y las crisis petroleras de los ‘70, Israel tenía grandes problemas en su economía. A mediados de los ‘80 la inflación rondaba el 500% anual. En 1985 puso en marcha un plan que la controló y la dejó en niveles de entre 1% y 3% al año.

Israel estaba al borde del default; Estados Unidos había determinado que debía resolver solo sus problemas, el gasto público rondaba 76% del PBI, el déficit fiscal era del 17,3% del producto y, en buena medida, se financiaba con emisión de moneda. La deuda pública representaba 220% del PBI. Ese fue el punto de partida del plan.

Hoy, más de 35 años después, el país es considerado una de las economías emergentes a nivel mundial. Aun con la guerra latente en medio Oriente y sus constantes bombardeos a Palestina y el dolor que rodea la Franja de Gaza, Israel ha conseguido un crecimiento que no todos pueden lograr.

¿Es posible desarrollar el plan en Argentina?

La respuesta a priori, resulta negativa. Israel llego a un consenso político y económico con la intención de empezar de cero. Es decir que los actores políticos dejaron de lado sus mezquindades y miserias con la intención de recuperar al país.

el plan de ajuste que se puso en marcha logró el “consenso” de todos los sectores políticos, los empresarios y los trabajadores. En la Argentina se intentó algo parecido con el plan Austral, pero no funcionó, tal vez por el contexto social y político que vive y se potencia en el país.

entre las leyes más importantes, se aprobaron la de independencia del Banco Central (tiene prohibido imprimir divisas); varias reformas como privatizaciones de empresas estatales y la que establece que si no se aprueba la ley de presupuesto se debe formar nuevamente gobierno (la israelí es una democracia parlamentaria). El Ministerio de Economía tiene potestad absoluta para monitorear el cumplimiento del presupuesto.

Las diferencias son abismales, casi tanto como es estándar de vida en una sociedad y otra. Argentina parece condenada por sus mezquindades políticas y por la política utilizada como enriquecimiento personal y no para el bienestar general. Acaso allí encontremos el por qué de un país que parece condenado a otro golpe como los que ya tuvo a lo largo de la historia.

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