domingo 25 de septiembre de 2022 - Edición Nº1390

Actualidad | 29 mar 2022

Oscar 2022: cuando la violencia estética no es un chiste


La noche de la entrega de los Premios Oscar pasó a la historia por el manotazo que el actor Will Smith le dio al humorista Chris Rock hiciera un chiste acerca de la calvicie de su esposa, quien sufre una enfermedad desde hace algún tiempo.

Lo que para muchos fue uno de los tantos actos guionados, para otros fue una equivocación del rapero que tuvo su consecuencia. La reacción del uno de los grandes actores de Hollywood fue inapropiada por la violencia inusitada de la acción, y más allá de condenar cualquier acto agresivo, fue la respuesta que la enorme mayoría de nosotros tendríamos en un hecho de características similares.

Ahora bien, más allá del casi nulo repudio de la Academia por semejante papelón, el hecho resulta disparador de los límites del humor, la violencia estética y la falta de controles sobre chistes que atrasan unos cuantos años.

La vestimenta y la estética, en el centro de la escena

Históricamente, la entrega de los Premios Oscar fue un lugar donde el glamour, la vestimenta y la apariencia resultaron una constante. Las mujeres lucían sus extravagantes vestidos de diseños únicos y los hombres brillaban dentro de smokings que no cualquiera podía usar. Tal era la importancia de la apariencia y la vestimenta que se montó una transmisión en paralelo solamente para mostrar el look de las celebridades.

Con el correr del tiempo, el mundo en general fue viviendo una deconstrucción donde la apariencia fue quedando de lado. Ser pelado, gordo, alto, bajo, flaca, de piel morena, castaña o clara, o tener ojos verdes o azules pasó a un segundo plano ya que el interior de las personas crece en importancia entre los más jóvenes.

Por eso varios de los chistes (previamente guionados) de Chris Rock, un humorista que actuó en varias películas y proviene del under más profundo de Nueva York, parecen un poco fuera de época.

Jugar con las apariencias, la estética corporal o la figura de alguien parece estar fuera de contexto, mucho más en una ceremonia que es un ícono para los amantes del cine. Hacer chistes sobre la calvicie por enfermedad no hace más que demostrar la falta de evolución social de algunas personas que parecen no comprender el paso del tiempo.

Lo que pasó en la Entrega de los Oscar fue un papelón tan grande como la reacción (comprensible) de Will Smith o los desafortunados chistes de Chris Rock, pero lo que más llama la atención es como no existe una condena a situaciones extemporáneas que ya no deberían causar problemas.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias