Deportes

Los papelones sudamericanos en el Mundial de Clubes

El último campéon mundial del continente fue Corinthians, que se consagró en 2012. Desde entonces algunos equipos ni siquiera clasificaron a la final, y los europeos se acostumbraron a levantar el trofeo.

Publicado

el

Desde que el Mundial de Clubes se disputa, solo 3 equipos sudamericanos lograron obtenerlo: San Pablo, Internacional de Porto Alegre y Corinthians. Todos brasileros. Y fueron 15 las ediciones del nuevo formato iniciado en 2005. Anteriormente se jugaba la Copa Intercontinental, a partido único (más atrás en el tiempo era ida y vuelta). Aunque lo cierto es que durante los últimos 15 años y a excepción de los 3 títulos brasileros, Estudiantes fue el único argentino que acarició la gloria, cuando en 2009 estuvo a instantes de vencer al Barcelona de Guardiola, catalogado como el mejor equipo de la historia.

Cuando el Boca de Bianchi fue campeón en 2003 ante el Milan en Yokohama (Japón), nadie se hubiera imaginado que podría ser el último título mundial de un plantel argentino en tanto tiempo. Desde entonces a la actualidad, el mismo Boca, Estudiantes, San Lorenzo y River fueron subcampeones. Es más, el «millonario» cayó en semifinales en 2018 ante el Al Ain, y no pudo enfrentar al Real Madrid. En tanto, había caído con autoridad por 3 a 0 frente al Barcelona en 2015.


Al repasar las estadísticas, se ponen de manifiesto las desemejanzas de jerarquía entre los sudamericanos y los europeos. Desde que comenzó el Mundial de Clubes en 2005, en 5 ocasiones los de nuestro continente ni siquiera pudieron avanzar a la final: Internacional en 2010, Atlético Mineiro en 2013, Atlético Nacional en 2016, River en 2018 y Palmeiras en 2021 (aunque corresponde al período 2020).

En ciertos casos nos referimos a grandes campeones de la Copa Libertadores, que no supieron estar a la altura en la máxima cita mundial, cayendo ante rivales algunas veces desconocidos por el ambiente popular: River con Al Ain, Atlético Nacional con Kashima Antlers y Atlético Minero con Raja Casablanca.

Si bien la explicación radica especialmente en aspectos económicos, la competitividad que en otros tiempos era usual, hoy no es tal. Ya no es habitual que un sudamericano logre la hazaña de Boca contra Real Madrid en en 2000, o de Vélez frente al Milan en 1994. Y hay un hilo conductor entre esas históricas vueltas olímpicas: Carlos Bianchi, quien a su vez volvió a obtener el trofeo en 2003 ante el Milan. Es el último DT argentino campeón mundial, y la sequía argentina y sudamericana lo engrandecen aún más.

Debemos viajar al 2012 para mencionar al último equipo del continente que se adjudicó la competencia. El Corinthians le había ganado la final de la Libertadores a Boca y en Japón venció al Chelsea, uno de los ganadores de Champions menos brillantes. Desde entonces, gritaron campeón solo los europeos: Real Madrid en 4 oportunidades, Bayern Munich, Liverpool y Barcelona. Y el próximo jueves jugarán Bayern Munich y Tigres de México, que eliminó al Palmeiras y que hace 6 años perdía la final de la Libertadores ante River (luego los mexicanos dejaron de participar).

Consagrarse a nivel mundial continúa siendo una de las premisas de Gallardo, cuyo equipo evidencia cierta superioridad en el certamen continental, pero que no se pudo trasladar al cruzar el océano. Argentinos y brasileros, habituales campeones de América, tendrán que superarse para volver a ser competitivos ante las grandes potencias del viejo continente, a pesar de las diferencias deportivas y económicas.

Comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deportes

Mateo Klimowicz, la joya que Alemania le sopló a Argentina

El cordobés, hijo del exdelantero Diego Klimowicz, debutó en la selección Sub 21 de Alemania. Su caso se emparenta a la historia de variados futbolistas argentinos que se nacionalizaron para jugar en otros seleccionados.

Publicado

el

No es la primera ni la última vez que un futbolista argentino compite con la casaca de otra selección. Es más, la lista podría ser aún más extensa. Y Mateo Klimowicz, desde el 24 de marzo, la integra. Aquella jornada, el volante ofensivo del Stuttgart debutó en el seleccionado Sub 21 alemán, en la fase de grupos del Campeonato de Europa Sub-21 de la UEFA 2021, aunque el hecho no le impide, por el momento, vestir los colores de Argentina, tanto a nivel juvenil como en mayores.

Mateo nació en Córdoba y es hijo del exdelantero Diego «el granadero» Klimowicz, quien jugó en el fútbol argentino pero realizó buena parte de su carrera en el país germano (entre 2002 y 2010), época en la que su hijo fue criado en esas tierras donde aprendió, entre otras cosas, el idioma, herramienta que hoy le resulta crucial a la hora de la adaptación en su club y en la selección. En tanto, su etapa en Europa le permitió gestionar el pasaporte alemán.


Su debut fue en Instituto de Córdoba (al igual que el de su padre) en 2017, siendo vendido por 1 millón y medio de euros al VfB Stuttgart alemán en 2019. Si bien ya había participado de selecciones juveniles argentinas, su estadía en Alemania provocó que los germanos posaran sus ojos en busca de convocarlo a sus seleccionados, algo que ocurre habitualmente con futbolistas juveniles.

Es más, los españoles procuraron tentar a Messi, aunque desde Argentina se avivaron y aseguraron el debut de quien por entonces era una de las máximas promesas del fútbol mundial. En tanto, Gonzalo Higuaín pudo haber optado por Francia, país donde nació ya que por entonces su padre jugaba en el Stade Brest.

Un caso particular es el de Daniel Bilos, excampeón con Boca Juniors, quien rechazó la posibilidad de jugar un Mundial con Croacia debido a su ilusión de hacerlo con la Argentina. Había sido convocado con el fin de evitar que los croatas se lo llevaran a sus filas, aunque finalmente no lo llevaron a la Copa del Mundo.

Al respecto, el exvolante sostiene: «Opté por la posibilidad remota y me quedé sin ir al Mundial. Uno toma las decisiones con el diario del día y a veces las consecuencias son buenas y otras no tan buenas, pero la vida es una constante toma de decisiones».

Asimismo, ocurrieron hechos a la inversa. Mauro Camoranesi y David Trezeguet podrían haber jugado para el seleccionado nacional. Ambos fueron campeones del mundo defendiendo las camisetas de Italia y Francia respectivamente, pero Mauro nació en Tandil y David es de ascendencia argentina, ya que nació en tierras europeas mientras su padre finalizaba su carrera futbolística en el FC Rouen, pero emprendieron regreso cuando «el Rey David» apenas tenía 3 años.

Argentina se perdió de ostentar futbolistas de gran calidad. No obstante, otras naciones se quedaron con las ganas de disfrutar otros tantos cracks nacidos en nuestro país. Algunos lo consideran traición, pero lo cierto es que se trata de la oportunidad de representar a una selección (independientemente de cual sea) en competencias que todo futbolista anhela llegar. El caso de Mateo Klimowickz es el fiel reflejo de la puja entre elegir por sentido de pertenencia o por razones económicas, deportivas, etc.

Seguir leyendo

Deportes

Grondona, ángel y demonio del fútbol argentino

Se cumplen 42 años de la asunción de Julio Humberto Grondona al frente de la AFA, donde encabezó su mandato durante 35 años consecutivos.

Publicado

el

Si hubo una figura resonante en la historia del fútbol local, esa es la de Julio Humberto Grondona. El expresidente de la Asociación del Fútbol Argentino siempre ha sido blanco de críticas y elogios, y a pesar de estar emparentado a situaciones un tanto polémicas y actos de corrupción, supo establecer una carrera dirigencial por encima de la media, alcanzando, nada más y nada menos, que la vicepresidencia de la FIFA, y siendo considerado por sus pares como un dirigente ejemplar y de un carácter superador.

El hombre que asumió el máximo cargo dirigencial del fútbol nacional, allá por 1979, era el fundador de un club que, por entonces, sonaba desconocido: Arsenal de Sarandí, institución que adquirió una dimensión incalculable desde su ascenso a primera división en 2002 y a partir de los títulos logrados en las temporadas posteriores, algunos bajo la lupa debido a los fallos arbitrales, no sin las suspicacias sobre la influencia grondonista en esas decisiones.


Fue presidente de Arsenal entre 1956 y 1976, y de Independiente (club del que era hincha) desde 1976 hasta 1979, época en la que los de Avellaneda dieron 3 vueltas olímpicas: la Copa Interamericana 1976, el Nacional de 1977 y el de 1978, ante Talleres y River Plate respectivamente. Fue un 6 de abril de 1979 cuando fue designado como máxima autoridad de la AFA, bajo el expreso apoyo de Carlos Alberto Lacoste, quien 2 años y medio después ocuparía la presidencia de la Nación durante 11 días de forma interina, en el marco de la última dictadura en la Argentina.

Los 35 años de Grondona en nuestro fútbol contaron con episodios de todos los colores. A nivel selección, los logros más cruciales fueron el Mundial de México 86 y los subcampeonatos en Italia 90 y en Brasil 2014, además de los títulos de Copa América en Chile 1991 y en Ecuador 1993, bajo la direccón técnica de Alfio «el coco» Basile, el sucesor del legendario Carlos Bilardo.

Una de las anécdotas que evidencian la influencia del mandamás en el seleccionado es la que relata Omar Borrás, entrenador de Uruguay en 1986, rival de Argentina en los octavos de final de aquella Copa del Mundo. Al respecto, el charrúa indicó: «En el 86 el Mundial lo ganó Grondona. Nos estudió y vio que nuestro fuerte eran los laterales. En el partido con Escocia era él el veedor y nos sacaron a los dos laterales. A Diogo lo amonestaron por sacar un lateral, la única vez en la historia».

A nivel clubes, el formato del torneo local fue variando en demasía durante las casi 4 décadas en las que lideró la AFA. Y diversas son las denuncias en su contra, relacionadas a lavado de dinero y administración fraudulenta. En ese orden, Eladio Rodríguez, exempleado de Torneos, declaró en 2017 que Grondona «cobraba siempre en efectivo sobornos por derechos de TV de los partidos amistosos de la Selección argentina, por los de eliminatorias para los Mundiales, por la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana».

Amén de las acusaciones, lo llamativo es que Arsenal de Sarandí, club que fundó y presidió durante 2 décadas (luego asumieron su hermano Héctor y su hijo Julio Ricardo, quien continúa en el cargo), dio 5 vueltas olímpicas entre 2007 y 2013, siendo un club con escasa masa societaria y una casi nula historia en la primera división. Cristian Campestrini, exarquero del Arse, llegó a sostener que Don Julio «era como el Padrino».

Respetado y admitado por colegas y allegados, detestado por otros tantos integrantes del mundo del fútbol, Julio Humberto Grondona ha sido una de las figuras más determinantes y controversiales de la historia del deporte nacional, y aunque despierte suspicacia y denuncias por doquier, es evidente que ha puesto de manifiesto ciertas virtudes a la hora de administrar y liderar, lo que lo llevó a establecerse durante tanto tiempo en el poder, un lugar en el que pocos logran perdurar.

Seguir leyendo

Deportes

Kun Agüero, el argentino que enamoró a los ingleses

El delantero, quien dejará el Manchester City a fin de temporada, es considerado el máximo ídolo de su club, donde arribó hace 10 años.

Publicado

el

Mencionar a Sergio Agüero en ciertos sectores de Manchester es semejante a hablar de, por ejemplo, Juan Román Riquelme en La Boca, o de Marcelo Gallardo en los pasillos del Monumental. Es que el Kun se convirtió en uno de los máximos referentes de la historia de los «ciudadanos», cuyo auge futbolístico coincide con la etapa del argentino en la institución, donde radica desde mediados de 2011. Tal es así que a horas del anuncio de su salida, se confirmó que le harán una estatua en su honor.

El atacante del seleccionado argentino se destaca desde sus comienzos en el profesionalismo. Aquel atrevido adolescente que debutaba en Independiente hacía ilusionar a los hinchas (hizo 23 goles), aunque escaso fue el lapso que perduró en el equipo de Avellaneda (56 partidos). En 2006 fue vendido al Atlético de Madrid, donde jugó 5 temporadas, convirtiendo 101 tantos en 234 encuentros, obteniendo la UEFA Europa League y la Supercopa de Europa en 2010.


Sus goles y el notable rendimiento en Madrid engendraron que el poderoso Manchester City posara sus ojos en él. Por entonces, en 2011, cargaban una mochila de 43 años sin gritar campeón en la Premier League. Fue precisamente el Kun quien convirtiera el gol del título que cortó, en 2012 (44 años después), la sequía. Y lo hizo en la agonía del partido, generando un descontrol absoluto en la parcialidad celeste, dejando al United, el clásico rival, en segundo lugar.

Aquella extraordinaria tarde consagró al argentino como ídolo del club, a pesar de que se trataba de su primera temporada en tierras inglesas, donde volvió a ganar la Premier en 2014, 2018 y 2019, además de la Community Shield (2013, 2018 y 2019), la Copa de la Liga (2012, 2016, 2018 y 2019) y la FA Cup en 2019. En el debe continúa la Champions League, competencia que los ciudadanos nunca obtuvieron, aunque se encuentran en los cuartos de final de la actual edición, donde se toparán con el Borussia Dortmund.

Los títulos, el rendimiento y los goles decisivos no son la única carta de presentación del referente del City. En ese orden, se convirtió ni más ni menos que en el máximo goleador de la historia del club, con 257 goles en 384 encuentros, y en el máximo anotador extranjero de la Premier, superando en enero de 2020 al mismísimo Thierry Henry. Desde lo emotivo y lo numérico, nos referimos a un hombre cuyos logros lo enmarcan como el principal ídolo de la institución.

En forma paralela a su estadía en Argentina, España e Inglaterra, disputó 3 mundiales con el seleccionado nacional (Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018), y 4 copas América (Argentina 2011, Chile 2015, Estados Unidos 2016 y Brasil 2019). Es el tercer máximo goleador de la historia de la selección con 42 tantos en 97 partidos, solo detrás de Messi y Batistuta. En tanto, es tenido en cuenta por Lionel Scaloni de cara a la próxima Copa América, las Eliminatorias y el Mundial de Qatar, en caso de que su equipo se clasifique.

Aseverar dónde jugará desde la temporada entrante es aún apresurado. Lo solicitan desde Europa, Estados Unidos y hasta de Independiente, ya que Julio Falcioni, quien lo dirigió en sus inicios, admitió que lo llamará, y hasta los propios dirigentes sostuvieron que intentarán convencerlo. Con el pulgar bajo de Koeman en Barcelona, hay otras tantas puertas que se le abren debido a su exitosa trayectoria y a su irrefutable calidad y capacidad goleadora, la que lo llevó, y lo mantiene, en el primer nivel internacional.

Seguir leyendo

Tendencia