Deportes

Bilardo sin Covid: el contagio que no fue

Durante todo el fin de semana la notica de que Bilardo tenía Covid-19 cayó como un mazazo en el mundo del fútbol. Sin embargo todo se trató de un error: el laboratorio comunicó de manera errónea, por lo que se hará otro isopado para despejar cualquier duda.

Publicado

el

Finalmente, Carlos Bilardo no tiene coronavirus. En otros momentos, bien podría considerarse la no noticia, pero ante los hechos del fin de semana no está demás la aclaración.

Sucede que el viernes por la noche se informó del positivo que ponía a Bilardo en una situación delicada, ya que su estado de salud no es el mejor desde hace algún tiempo. Si bien está recuperándose favorablemente, el contagio significaría un riesgo para su vida sumamente importante.


Así fue que las redes sociales se llenaron de palabras de aliento para el Doctor, hasta que lo impensado o poco probable se transformó en realidad: el laboratorio Stambulian, que tomó las muestras, equivocó la comunicación en un error fuera de lo común.

Pese a la negatividad, Bilardo será sometido a un nuevo isopado para terminar con el circuito indicado protocolarmente por el ministerio de Salud y así descartar por completo cualquier contagio.  

Comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deportes

La consagración de Defensa abre otro capítulo en la historia del futbol privatizado

Defensa y Justicia salió campeón de la Copa Sudamericana y los ojos del continente se posaron en el empresario Cristian Bragarnik, empresario futbolístico y asesor deportivo del club de Varela. ¿Son efectivas las sociedades anónimas en el fútbol?

Publicado

el

“Yo no privaticé nada ni gerencié nada. Soy un empresario que oficia como asesor deportivo de determinados clubes. Después, son los dirigentes quienes deciden”. La frase corresponde a Cristian Bragarnik, una especie de zar de la representación de jugadores acerca del rol que su figura tiene dentro de varios clubes de la Primera División del futbol argentino.

Uno de esos clubes es Defensa y Justicia. Un humilde club del conurbano bonaerense que el último sábado consiguió, de la mano de Hernán Crespo, su primer título internacional y llegó a la cima de su historia, que se escribió entre pobreza y necesidades y explotó hace poco más de una década, cuando se convirtió en cuerpo estable de la elite del fútbol argentino.


El desembarco de Bragarnik al club fue el inicio de un proceso de “privatización encubierta”. Una especia de gerenciamiento sin título oficial. El empresario lleva sus jugadores, entrenadores y decide buena parte de las decisiones futbolísticas junto al presidente José Lemme, histórico delfín del grondonismo en AFA.

La llegada del empresario hizo que Defensa encuentre una línea de juego. De Almiron en adelante, todos fueron técnicos que buscaron ganar con una salida pulcra y un juego vistoso. Tuvo omento buenos y malos, cambios de entrenadores y competencia internacional. Peleó el título con Racing y se mancó en el final.

El sábado le dio una lección de fútbol a Lanús. Lo pasó por arriba con jugadores desconocidos, sin figuras ni divismos y con la unión grupal como estandarte. Hacía mucho tiempo que una final continental o mostraba semejante diferencia entre dos equipos del mismo país.

La consagración hizo que las Sociedades Anónimas en el fútbol sean tema de discusión nuevamente. Era la propuesta del presidente Macri, ferviente admirador de esos proyectos. Por ahora la legislación en Argentina es clara y no lo permite, pero el avance es cada vez más potente y el tema está cada vez más en discusión.  

Seguir leyendo

Deportes

Fútbol y negocios: identidad al mejor postor

El avance de grandes corporaciones económicas sobre varios clubes europeos hace que pierdan parte de la identidad construida en base a un enorme esfuerzo durante años. Inter de Milán y Valencia, los exponentes más significativos.

Publicado

el

La economía de las grandes potencias del futbol mundial se debate con cómo seguir después de un año de pandemia que afectó considerablemente los ingresos y generaron deudas que para algunos de ellos pueden ser mucho más que un dolor de cabeza o un proceso pasajero.

Desde hace varios años, el avance de grupos económicos con bases árabes, rusas y orientales hicieron que varios clubes del mundo pierdan identidad. El cambio de nombres de estadios es moneda corriente en Europa, lo que ha generado más de una discusión entre los fanáticos que reclaman no claudicar ante el avance de las grandes corporaciones económicas.


Uno de los casos más reconocidos en el mundo es el de Valencia. La llegada del grupo económico chino encabezado por Peter Lim, nacido en Singapur y amigo del Jorge Mendes, empresario que maneja a Cristiano Ronaldo, parecía potenciar a uno de los 5 equipos más reconocidos de España. Sin embargo, sucedió todo lo contrario.

El equipo juega cada vez peor, tiene cada vez menos figuras, ganó de rebote una Copa del Rey y el principal accionista del club no puede visitar la ciudad debido a la irritación que genera entre los hinchas. Maneja el club desde Singapur y la historia del Valencia se deshace con el correr de los días.  

El Inter de Milán dejó muy atrás sus épocas doradas de la mano de Mourinho. Su realidad se debate entre la búsqueda del salto de calidad y los reclamos de sus hinchas por el acuerdo con Suming, una sociedad china que desembarcó en el club.

Entre las ideas de los chinos está el cambio de nombre y de sponsor, con la intención de atraer inversores. Pasará a llamarse Inter Milán, cambiará el logo para adoptar, según el periódico La Gazzetta Dello Sport, una marca más minimalista y estilizada. Además, cambiará de patrocinador: las negociaciones están bastante avanzadas para que Evergrande suceda a Pirelli, histórico sponsor ‘neroazzurro’.

El avance de los grupos económicos en clubes históricos de Europa son una realidad, a pesar de que los hinchas no los puedan ni ver y los consideren más una amenaza que una solución.

Seguir leyendo

Deportes

El fútbol femenino continúa escribiendo su propia historia

El deporte femenino ha evidenciado un crecimiento constante en los últimos años a nivel mundial. Y Argentina no es la excepción. Con Boca en su máximo esplendor, las mujeres logran una popularidad que se resalta como nunca antes.

Publicado

el

Progreso y evolución. Así podríamos definir al fútbol femenino en la Argentina. Un deporte cuya popularidad se incrementó en los últimos años, en el que la brecha salarial con los hombres continúa siendo considerable, pero cuyo nivel se viene perfeccionando notablemente. El presente y la historia de Boca Juniors sobresalen con relación a sus rivales. En ese orden, la consagración del «xeneize» en el Torneo Transición 2020 significa la primera vuelta olímpica de un equipo en la era semiprofesional, acontecimiento que quedará marcado en la historia, aunque el foco se acentúa no solo en cuestiones futbolísticas, sino también económicas y culturales.

Fue hace 30 años cuando se desarrolló el primer campeonato de fútbol femenino en el país. A finales de 1991, con 8 equipos participantes, River Plate obtuvo aquella competencia primeriza. Por entonces ya eran históricas «Las Pioneras» Marta Soler (arquera) y Betty García (delantera), conocidas por jugar en las décadas precedentes, cuando el rol de la mujer era aún menos determinante. De hecho eran invisibilizadas, algo que se fue modificando con el tiempo aunque aún sigan existiendo diferencias notorias en todos los sentidos con el fútbol masculino.


En la actualidad, el fútbol femenino es semiprofesional. Los planteles de primera división cobran sueldos, aunque no todas las integrantes lo hacen, a excepción de clubes como Boca, donde el total de las jugadores percibe un salario. El dinero proviene, en general, de la AFA, pero las instituciones que les pagan a todo el plantel deben aportar lo suyo. No obstante, la brecha salarial implica que, en líneas generales, obtienen remuneraciones similares a la de los jugadores del ascenso, con cifras claramente inferiores a los de primera.

En 2019 se inició la primera competencia luego de la era amateur, y el conjunto azul y oro se encaminaba al título, con 14 victorias y 1 empate. Los efectos de la pandemia le imposibilitaron consagrarse en 2020 y el torneo se dio por finalizado, pero el retorno de «las Gladiadoras» fue un vendaval. Con 33 goles a favor y ninguno en contra, encuadraron el campeonato goleando a su eterno rival por 7 a 0, en una goleada tan apabullante como antológica.

El anuncio de la profesionalización por parte de AFA había ocurrido en marzo de 2019. Por entonces se acordaron entre 8 y 11 contratos mensuales para cada plantel de la primera división (actualmente son 17). Boca, River y UAI Urquiza son, en ese orden, los más ganadores, con una evidente supremacía de los 2 primeros, fundamentalmente del club de la Ribera, que duplica y más a su clásico rival.

Hoy en día debe haber un mínimo de 12 contratos, reserva obligatoria y se crearon 2 nuevos torneos federales: la Copa Federal y la Supercopa. El proyecto en cuestión abarca, asimismo, el desarrollo de las selecciones femeninas Mayor y Juveniles. La intención del presidente de la AFA Claudio Tapia es unificar, bajo un mismo plan, el crecimiento y desarrollo económico, deportivo e infraestructural de la disciplina en todo el territorio nacional.

Se pone de manifiesto la evolución en diversos aspectos: el futbolístico, el infraestructural, el económico, el social, el histórico. En este último rubro se destaca una efeméride que enaltece la relación entre las mujeres y la pelota: el Día de la futbolista, celebrado todos los 21 de agosto en Argentina desde 2019 por una ley sancionada por la Legislatura porteña, en homenaje a las 17 futbolistas argentinas (entre ellas, Soler y García) que vencieron, un 21 de agosto de 1971, por 4 a 1 a Inglaterra, en un Mundial que no fue reconocido por la FIFA, pero que marcó un antes y un después para el seleccionado nacional, que por entonces no contaba con entrenador, ni auspiciantes, ni dinero. Luego de medio siglo, la realidad es divergente, y se seguirá alterando cada vez más.

Seguir leyendo

Tendencia